Llegó el nuevo auto chico de GM. Con diseño totalmente diferente del anterior, tiene motor naftero 1.2 de 81 CV y muy buen nivel de equipamiento
De a poco, el mercado argentino se va nutriendo de pequeños automóviles urbanos de última generación. Este es el caso del flamante Chevrolet Spark, modelo producido en Corea que llega a estas tierras con argumentos sólidos para los usuarios: diseño atractivo, notable calidad de materiales y terminaciones, buena mecánica, facilidad para manejarlo y estacionar, y un habitáculo generoso más allá de sus contenidas dimensiones externas.
Ante todo, este Spark no tiene nada que ver con el actual, un Daewoo Matiz que lleva desde 1998 en los mercados mundiales (GM compró Daewoo en 2002). El nuevo Chevrolet Spark LT, lanzado en forma oficial hace pocos días aquí y que probó La Nacion, es un auto íntegramente nuevo, puesto a la venta mundialmente en diciembre de 2009.
El diseño exterior del Spark es atractivo, con una silueta moderna y musculosa, que no pasa inadvertida en la calle y que resalta por los colores vivos y alegres con que se ofrece el modelo. Claramente perteneciente al segmento A, este flamante Chevrolet mide 3640 mm de longitud por 1597 de ancho y 1522 de altura, más una distancia entre ejes de 2375 mm.
Estas dimensiones no condicionan el espacio interior. Por el contrario, es evidente el máximo aprovechamiento del espacio, sin salir de soluciones estándares (carrocería de 5 puertas, motor delantero transversal, tracción delantera), para brindar un habitáculo en el que cuatro adultos pueden viajar con comodidad suficiente. El baúl, de 170 litros de volumen, claro está, es pequeño, pero la posibilidad de rebatir los asientos traseros amplía la capacidad a 873 litros (midiendo hasta el techo).
La posición de manejo también es cómoda y fácil de regular gracias al reglaje en altura de la butaca izquierda y de la columna de dirección, que integra el instrumental al estilo de un auto de carrera. Allí, el Spark tiene un velocímetro circular y analógico, junto con una caja rectangular con el display que muestra el tacómetro (no muy preciso) y el medidor de nivel de combustible (ambos digitales), además del reloj y el odómetro.
El resto del tablero es de estilo moderno, aunque más convencional, que se destaca por la buena calidad de los materiales y las terminaciones.
Para el segmento, también es muy amplio el equipamiento de confort y seguridad: buen equipo de audio (radio AM/FM, CD, MP3, USB y puerto auxiliar todo integrado, lo que resulta muy cómodo), elevacristales eléctricos en las cuatro puertas, cierre centralizado, espejos con regulación eléctrica, aire acondicionado y doble airbag frontal, más cinturones de tres puntos y apoyacabezas en todas las plazas conforman un conjunto básico importante. En suma, el conjunto ofrece un agradable entorno de conducción.
Agil y económico
El Chevrolet Spark está equipado con un propulsor de 4 cilindros en línea de 1.2 litros y 16 válvulas, que desarrolla una potencia máxima de 81 CV a 6400 rpm y un par motor de 111 Nm (11,3 kgm) a 4800 vueltas. La transmisión es estándar: caja de velocidades manual de 5 marchas.
El conjunto depara un andar urbano ágil y económico, gracias a las correctas relaciones de las tres primeras marchas de la transmisión. En ruta, el motor entrega lo mejor de sí a alto régimen (por lo que resulta ruidoso). Esto no incide demasiado en el consumo, que también es contenido, porque cuarta y quinta velocidad tienen desarrollos más bien largos. Esta característica, sin embargo, le resta elasticidad al motor, por lo que muchas veces hace falta bajar un cambio para obtener una aceleración adecuada. También limita la velocidad máxima. De todos modos, los tiempos de aceleración (0 a 100 km/h en algo más de 12 seg.) y recuperación (tiempos similares en cuarta para pasar de 80 a 120 km/h) son lógicos para las características del conjunto mecánico que equipa al Spark.
El comportamiento dinámico saca un aprobado holgado. El Spark dobla bien en todo tipo de curvas (sin rolidos excesivos de la carrocería), tiene un más que correcto confort de marcha en ciudad, buena dirección y los frenos (discos ventilados adelante y tambores atrás), asistidos por ABS en las cuatro ruedas, responden con eficacia y aplomo en toda circunstancia de marcha. Además, pasa por cunetas y reducidores de velocidad sin golpear nunca en la parte inferior del motor o el chasis. Eso sí, en ruta resulta muy sensible al viento cruzado (por su perfil lateral grande).
El precio de este Chevrolet Spark, que rondará los 70.000 pesos (no está definido aún), cuando salga a la venta en abril próximo, puede jugarle en contra. La competencia es grande (hay muchos modelos chicos Mercosur en el mercado) y un rival directo como el Hyundai i10, también coreano, cuesta 14.200 dólares (unos 57.600 pesos). En tanto, la garantía del nuevo Spark es por dos años sin límite de kilometraje.
Salvo este aspecto comercial, el Spark tiene, como se dijo, muchas virtudes para seducir a un público ávido de modelos prácticos para la ciudad.