Con nuevas caras, arrancó la nueva temporada de CQC
Con Ernestina Pais, Guillermo López y Juan Di Natale al frente del programa, comenzó una nueva era del ciclo de Telefé;
Gran Hermano, Ricardo Fort, Ricardo Darín y políticos de distinto calibre. Incluso una brigada "tira-naranjas" italiana. La primera emisión de la nueva temporada de CQC abarcó temas de lo más diversos, en el debut de un nuevo trío al frente de la conducción y de falamantes noteros.
Con la vuelta de "Gonzalito" Rodríguez a la calle (de Italia, en el caso de ayer, pero se dedicará principalmente a la campaña presidencial), el trío que debutó en 2009 debió cambiar a un notero por otro: ahora es Guillermo López quien acompaña a Ernestina Pais y Juan Di Natale en la conducción del ciclo que se emite los domingos a las 23.
Sin embargo, "el Pelado" aún no abandona sus clásicas notas con famosos. Anoche estuvo a cargo de las dos secciones más fuertes a nivel espectáculo. Una, con Ricardo Darín, en la inauguración de una sección inspirada en el último film del premiado actor, Un cuento chino, "Un chino". Con el objetivo de sacar lo más natural de los artistas, tarea de López desde hace años, desafió a Darín a embocar una pelota de tenis en un balde, desde el balcón de un famoso hotel hasta su jardín (que, dicho sea de paso, el conductor lo lorgó).
Además, en consonancia con el otro programa que él conduce ( Zapping, que centra su contenido en Gran Hermano ), López entró en la casa del reality en una intervención muy particular.
El ganador de "El octavo integrante" (el reality en el cual eligieron al nuevo cronista del ciclo), Andrés Kilstein, tuvo a cargo la ardua tarea de relatar un día en la vida del mediático Ricardo Fort, a pesar de la resistencia de sus guardias personales. El extravagante notero también cubrió la llegada del líder de U2, Bono, al país y le entregó el premio al "disco más pirateado".
El reality que incluyó el año pasado CQC dejó también a la "primera cronista" del ciclo, quien tomó el lugar luego de la partida de Clemente Cancela. En su primera nota, Martina Soto Pose se encargó de remarcar su condición de mujer en "charlas picantes" con legisladoras en el Congreso, además de ya haber debutado con su primera discusión con un político, en medio de distintas entrevistas con el gabinete, tras hacer enojar al jefe de ministros, Aníbal Fernández.
La política también estuvo presente con Diego Iglesias, que llevó a dirigentes como Mauricio Macri y Elisa Carrió a donar sangre y aprovechar los momentos de reposo para instigarlos; y con Pablo Camaití, quien cubrió la previa a las internas del Peronismo Federal.