En medio del boom automotor, se derrumban las marcas de lujo
Pese a que fue un mes récord en ventas, Mercedes- Benz, Audi y BMW patentaron menos
La fiesta que vivieron los vendedores de autos en marzo no fue para todos. Mientras la mayoría disfrutó de un mes y un trimestre récord en patentamientos, los concesionarios que se especializan en autos importados de alta gama comenzaron a sufrir los efectos de las trabas al ingreso de vehículos premium.
En marzo se patentaron 66.608 vehículos, según los datos difundidos por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). El dato, que representa un crecimiento del 16,3% respecto del tercer mes de 2010, supera por primera vez las 60.000 unidades mensuales, fuera de los meses de enero (que, por cuestiones estacionales, suelen tener cifras inusualmente altas).
En el ranking que computa las ventas de automóviles más vehículos livianos (pick-ups, camionetas, furgones, etc.), las principales marcas que basan su portafolio de productos en unidades fabricadas en el Mercosur lograron en marzo crecimientos de hasta el 36,2%. Volkswagen, Chevrolet, Renault, Ford, Peugeot y Citroën vendieron todas al menos un 13% más que hace un año. Sólo Fiat y Toyota (que aguarda el lanzamiento del nuevo Corolla) quebraron la tendencia, con caídas inferiores al 3 por ciento.
El panorama es muy distinto entre las marcas premium. Desde comienzos de febrero, el Gobierno les impide ingresar vehículos -incluso aquellos que ya estaban señados por los clientes- por medio de una orden no escrita que demora los trámites en la Aduana. Las empresas importadoras deben primero comprometerse a exportar por montos similares para que los funcionarios del Ministerio de Industria liberen los autos.
"Hasta antes de este problema, todo lo que venía en el barco estaba vendido. Había muy buenas perspectivas", dijeron en una de las empresas perjudicadas. En algunos casos tuvieron que devolver las señas a los clientes.
Así, BMW, que en marzo de 2010 pudo vender 327 unidades 0 km, sólo despachó 205 vehículos el mes pasado: una caída del 37,3%. Lo curioso es que en el primer bimestre esta marca venía creciendo al 26%. Algo similar ocurre con Audi, que también importa sus autos de Alemania. Empezó el año creciendo al 22,4% en los dos primeros meses (en términos interanuales) y en marzo sus patentamientos cayeron un 14 por ciento.
Estancamiento
En el caso de Mercedes-Benz, los números de ventas de livianos incluyen al utilitario Sprinter, que es fabricado en la Argentina y no está sujeto a las restricciones. No obstante, los números de Acara muestran que la marca de la estrella también sufrió el impacto: luego de un primer bimestre de fuerte crecimiento (47,5%), sus ventas se estancaron en marzo, y de hecho mostraron una caída del 0,3 por ciento.
Según explicó Arturo Scalise, presidente de la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (Cidoa), además de las ya mencionadas, tuvieron problemas en la Aduana los importadores de Porsche y Jaguar, cuyas ventas son mínimas: la primera vendió 5 unidades en marzo (8 menos que hace un año); la segunda pasó de 4 patentamientos en marzo de 2010 a ninguno en igual mes de este año.
La única empresa que ya logró destrabar sus embarques fue Audi, luego de que la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, aprobaron el plan de exportaciones presentado por el grupo Volkswagen, a mediados del mes pasado.
El presidente de Acara, Dante Alvarez, señaló que antes de conocerse los números finales del mes "se especulaba con que la incidencia de las restricciones vigentes a la importación de autos iba a desacelerar el ritmo de las operaciones" de todo el mercado, pero finalmente "la demanda creciente de los autos pequeños y medianos compensó y diluyó cierta demora en la disponibilidad de los vehículos premium".
Según Ricardo Salomé, secretario general de Acara, "las marcas con fábricas radicadas en la Argentina se beneficiaron en las ventas de sus autos de alta gama".