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Jabones artesanales
Te damos los pasos básicos y los materiales que necesitás para elaborarlos. Dale rienda suelta a la imaginación y ¡manos a la obra!
Para decorar, regalar o por qué no… vender. Perfumados, de colores y de un sinfín de formas. A la hora de crear jabones artesanales no hay límites. Además, son fáciles de hacer y no requieren de una gran inversión de dinero para comenzar. Dale rienda suelta a la imaginación y empezá a elaborar tus propios productos.
¿QUÉ NECESITÁS?
En realidad no hacen falta muchas herramientas, casi todas las encontrarás en casa. Tomá nota: Tabla de madera, espátula con mango, atomizador, palito o cuchara de madera, pasta de jabón de glicerina transparente u opaco, colorante líquido, fragancia especial para jabones, alcohol desodorizado o de grado cosmético, moldes de plástico, plástico autoadherible y aperlante para jabón. Dato: No olvides que todos los materiales que utilices en tus jabones deben ser de grado cosmético, sino dañarás tu piel. Nunca utilices los pigmentos o esencias para velas.
PASO A PASO
1. Sobre la tabla pica o rayá el jabón lo más fino que puedas. Así, se derretirá más rápido y sin necesidad de calor excesivo. Mientras menos calor reciba el jabón al fundirse quedará más transparente.
2. Colocá la rayadura de jabón en una taza medidora y comprimílo un poco antes de derretirlo. La pasta se funde a 65°C. Y existen 3 formas para hacerlo:
A fuego directo: Poné el jabón a fuego lento hasta que quede líquido y retirá del fuego. Tené cuidado de que no hierva (es el método menos recomendable).
Baño maría: Calentá el jabón hasta que esté líquido. Este procedimiento es un poco lento y el recipiente debe estar perfectamente tapado para impedir una evaporación excesiva, y así evitar que el jabón pierda transparencia. Usá una bolsa de fundición (como la que se usa para la cera de las velas) para colocar la pasta rayada. Una vez fundida vaciala rápidamente en la taza medidora.
Horno de microondas: Una taza llena se derrite en temperatura alta aproximadamente en 30 segundos (depende de la potencia del horno). Si no se deshace completamente, probá con intervalos de 15 segundos hasta que se deshaga. Si programás demasiado tiempo en el microondas corres el riesgo de que el jabón hierva, forme espuma y se derrame. El jabón no debe hervir o perderá su transparencia.
Consejo: Si necesitas derretir más de una taza, agrega más pasta al jabón derretido y repetí el proceso. No es conveniente derretir demasiado jabón porque éste se endurece rápido.
3. Una vez que tengas el jabón derretido tendrás que trabajar lo más rápido posible y sin dejar de mover para que tus jabones luzcan adecuadamente. Así que prepará de antemano la fragancia, el colorante y en su caso los aditivos que necesitarás. Agregá gota a gota el colorante (éste está muy concentrado y al secar sube un poco de color, especialmente el rojo). Después mezclé la fragancia, no más de 6 ó 7 gotas por taza de pasta (sin derretir) o el jabón se verá nebuloso. También podés añadir un aditivo para dar un acabado especial al jabón. Si lo querés nacarado ponele un poco de aperlante o glitter para que tenga destellos. Agité los aditivos antes de usarlos. Ocupé una cuchara exclusivamente para cada aditivo, si se llega a mezclar con cualquier otro material se corta y no sirve, sobre todo el glitter. Atención: Si se llega a formar espuma, rociá un poco de alcohol desodorizado o de grado cosmético en forma circular para que se corte.
4. Vaciá inmediatamente y lo más rápido que puedas en un molde previamente refrigerado por 5 minutos y rociado con alcohol en forma circular, esto te ayudará desmoldar los jabones. Rocía alcohol desodorizado con movimientos circulares para cortar la espuma y evitar que se forme nata, si fuera necesario retirala con una espátula. Llená de una sola vez cada pieza para que después no se separen. Y una vez vaciaste el jabón, procurá no mover los moldes por lo menos en 20 minutos.
5. Dejá que enfríe y endurezca. Esto llevará aproximadamente 20 minutos. Si querés acelerar el proceso poné el molde 10 minutos al refrigerador, pero antes tapalo con plástico autoadherible. No pongas jamás los jabones al congelador.
6. Desmoldá con cuidado y eliminá los bordes con un cutter, si es necesario pulí las imperfecciones rociándolo con alcohol y frotándolo con una esponja las veces que sean necesarias.
7. Envolvé los jabones en plástico autoadherible. La consistencia de los jabones será suave, así que dejé que reposen mínimo un día. Entre más tiempo lo dejes es mejor, ya que gana transparencia y dureza.
TIPS A TENER EN CUENTA
- No meter el jabón en el congelador para enfriar más rápido.
- Para evitar que tus jabones se opaquen y transpiren por el ambiente húmedo, se recomienda rociarlos con alcohol y envolverlos en plástico autoadherible. De esta forma conservarán su brillo por mas tiempo y el plástico evitará que estén a la intemperie.
- Para que no se peguen tus jabones no debés dejar que hiervan, lo que podés hacer es fundirlos poco a poco en intervalos de 15 segundos e ir vaciándolos. Cuando veas que está liquido ya podés sacarlo, de hecho también puede depender del tipo de horno que se utilice, si este ya está muy usado le debés de poner més tiempo, si es nuevo con pocos segundos se fundirá. Para desmoldarlos, rocía con alcohol tu molde para que no se peguen.
- Si querés que tus jabones queden redonditos, tallá el exterior de tus jabones con un trapito después de sacarlos del molde.
- No es recomendable usar colorantes de comida para los jabones, ya que pueden manchar la ropa, la piel, y todo tipo de superficies. El colorante especial para jabones, está formulado para evitar manchas o cualquier tipo de problemas en la piel.
Texto: Vanesa Zumbo. Fotos: Archivo Editorial Atlántida.
Fuente
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