Avanza el tech à porter , la indumentaria inteligente.
MADRID (ABC).- La camiseta en los estadios todavía sirve para sudarla. O para venderla a precio de oro con el nombre de un galáctico en la espalda. Sin embargo, en los laboratorios de Nike o Adidas, en los centros de investigación de algunas universidades, incluso en los estudios de los nuevos diseñadores, la ropa es un banco de pruebas de la tecnología. Los chips se integran en la ropa cada vez con más naturalidad.
Cetemmsa, empresa especializada en nuevos productos textiles, estudia cómo revolucionar nuestro armario. "De momento son productos de alto valor, pero que tienen un margen amplio de beneficio. Un ejemplo puede ser una campera de esquí con un reproductor de mp3 incorporado, y los mandos en las mangas. Cuesta quinientos euros, pero creemos que hay un público caprichoso que se siente atraído por estas innovaciones", afirma Pau Vidal, responsable de desarrollo.
El menú que elaboran los cocineros de la i-moda tiene diferentes ingredientes. Hay quien apuesta por los materiales crómicos, que cambian de color según la luz o la humedad, como algunos trajes de baño que, al pasar por el agua, modifican su estampado; quien utiliza hilos o tejidos que ofrecen conductividad, con los que se puede recargar un teléfono; quien integra en la tela las teclas que abren o cierran una cortina; quien se centra en los "tejidos electrodomésticos", capaces de calentar el asiento del coche o la camiseta en los días de invierno; quien integra sensores, como los que se camuflan en un pijama y transmiten la temperatura del niño que duerme...
De las piernas a la computadora
El incrédulo que cierre los ojos y trate de imaginar un pase de modelos de alguna serie de ciencia ficción no debe pensar en aparatos burdamente adosados a la camisa, sino en tejidos inteligentes, creados para cumplir determinadas funciones, además de las evidentes. Adidas, por ejemplo, lleva mucho tiempo dándole vueltas a un sistema que mide el rendimiento de un corredor o de un aficionado al deporte. Los tops del proyecto Fusion llevan integrados en su interior sensores de tela que, en contacto con la piel, captan las señales del ritmo cardíaco. Estos sensores, que pueden pasar por el lavarropas, actúan en colaboración con un transmisor que se sujeta en la prenda y envía los registros del entrenamiento a un dispositivo de nombre parecido a los robots de La Guerra de las Galaxias.
Nike también participa en esta carrera en la que el aroma del futuro se respira hoy. Sus prendas «+» permiten colocar el iPod Nano en bolsillos integrados sin costuras, impermeables, con los botones de control dispuestos como unas esferas en relieve. El conjunto, bautizado como Nike +, incluye unas zapatillas especiales de la marca, un iPod Nano y el kit sport que contiene el sensor y el receptor. El sensor se introduce en un bolsillo debajo de la plantilla izquierda de la zapatilla. El deportista conecta luego el receptor en el iPod y selecciona una fórmula de entrenamiento: abierto, por tiempo, distancia o calorías... y ya sólo queda empezar a correr. Todos los datos de la marcha se almacenan en el receptor, y el iPod proporciona información en tiempo real a través de los auriculares. Al final de la carrera aparece un resumen del rendimiento en la pantalla del reproductor, aunque luego pueden volcarse esos datos en una página Web.
Salud y fondo de armario
María Teresa Arredondo, catédratica de la Universidad Politécnica de Madrid, es también la directora de Life Supporting Technologies ( www.lst.tfo.upm.es ), una empresa que indaga en las posibilidades de la ropa inteligente. En concreto, su especialidad es la aplicación de los tejidos en la salud, sensores que vigilan la respiración, la temperatura corporal, el movimiento del corazón. "Hemos hecho pruebas en el Hospital Clínico. El sistema está pensado para que, si detecta unos valores fuera de lo normal, transmita la situación de alerta por teléfono móvil. En septiembre, realizaremos una prueba piloto, que durará dieciocho meses, con doscientos pacientes de toda Europa", afirma Arredondo. En esta tecnología participan ingenieros de telecomunicaciones, físicos, textiles... "Es la medicina del futuro", concluye Arredondo.
Deporte y más
El deporte es el territorio en el que se mueve Sergio Guillén, investigador, director del centro de Tecnologías para la Salud y el Bienestar (TSB , www.tsb.upv.es ), en Valencia. "La camiseta procesa la respiración, el nivel de actividad, el ritmo cardíaco, y transmite esos datos a través del teléfono móvil -explica-. Cada deportista tiene un plan de entrenamiento objetivo, y con los datos que proporciona este invento es fácil comprobar si se ajusta a lo previsto o no. Queremos que estos productos puedan empezar a venderse a finales de este año." Por cierto, una deportista con tantas medallas en su valija que suele pagar sobrepeso en los aeropuertos, la nadadora de sincronizada Gemma Mengual, ha presentado el Solarcell de Triumph Internacional un traje de baño con aspecto futurista en el que se ha aplicado la más alta tecnología: lleva células solares integradas, capaces de poder recargar teléfonos móviles y reproductores mp3.
El sonido del "bip bip" se abre camino en los estudios de moda de vanguardia. "I-dissabtes", una programación estable de CaixaForum en Barcelona, organizó recientemente el taller Moda, Estilismo y High-tech , en el que participaron cuatro diseñadores que recibieron el encargo de fusionar la moda y la tecnología en un modelo. "Hemos hecho una campera con muchos pliegues, de autor, en la que incorporamos un iPod, -dice Miriam Ponsa ( www.miriamponsa.com )-. Cuando esté lista, la venderemos en nuestra tienda de Barcelona."
En la misma iniciativa participaron también Mariana Méndez ( www.marianamendez.com ), que hizo un bolso-chaqueta con auriculares para el mp3 y luz en su interior; Susana Escolano ( www.parnasse.es ), que creó una capucha desplegable que aísla del ruido, y Oscar León ( www.oscarleon.com ), que alguna vez ha utilizado este mensaje en sus colecciones: La vida no espera.