Ahora, grandes, originales y con mucho color. Casi casi, carteras a medida.
Para una fiesta en una noche de verano, almorzar a pasos del muelle de un yacht, ir por más en una tarde de compras o simplemente andar cómoda con todo lo necesario durante un día de trabajo. En todo momento, al hombro, en la mano, a la cintura o cruzada. Amplias, funcionales, coloridas, nada convencionales. Las carteras son cada vez más personales, con un toque que las distingue, sea en los materiales con que están hechas, sus formas o colores.
El límite para crear lo marca la imaginación y la mayor o menor libertad con que se maneja el diseñador. Los formatos grandes están a mano y los colores brillan no por su ausencia. Sus autores ponen el acento en los materiales y hacen uso de los más exóticos, los menos convencionales, hasta reciclando lo más impensado o hacen atrevidas combinaciones de texturas. Otros creativos prefieren ir por las formas y consiguen elaborarlas con líneas más depuradas, pero no menos funcionales.
Los materiales son prioritarios para Santesteban, de Verónica Santesteban. Ella opta por cueros exóticos: mantarraya, lagarto y avestruz, algunos de los últimos que usa, con herrajes importantes de plata, ahora tejida, y apliques de piedras, como ónix, malaquita, lapislázuli. Muy barroco y en versión XL. Adelanta que en su búsqueda por lo original seguirá con estos cueros y sus característicos detalles de asta. Más lujo al incorporar visón, astrakán, cocodrilo y charol de distintos colores, sin privaciones: uva, gris humo y elefante, mostaza, tomate, chocolate, negro y natural.
Aquello que se puede recuperar o poner en valor de alguna manera es el trabajo que se toman los creadores de Perfectos Dragones y Neumática. Los dragones son seis y se dedican, entre otros accesorios, a carteras. Telas acolchadas tipo neoprene, cueroflex (cuero reconstituido), hilos plásticos fundidos y "otros experimentos en aluminio, acrílico, maderas y elásticos", anticipa Leticia Churba, son la base de carteras más bien chicas, aunque trabajan varios tamaños; mochilas y morrales de líneas puras, en colores que contrastan entre su aspecto exterior e interior; ahora, con apliques.
Lo de Neumática, la marca de Débora Piwnica, anda sobre ruedas. Es que trabaja con caucho recuperado de las cubiertas de las ruedas de transportes: autos, maquinaria agrícola, bicicletas y otros. Restos que encuentra en las gomerías, que corta a mano y crea piezas únicas; algunas incluyen hasta las válvulas de las cámaras, parches e inscripciones habituales de las gomas. El resultado, minicarteras, sobres, mochilas y bolsos de viaje en su clásico tono carbón o pintados con aerosol.
Muy funcionales
Nada como la funcionalidad de las carteras de Humawaca para andar con todo lo necesario durante el día. Ingrid Gutman se especializa y obsesiona por los detalles y no deja nada al azar, todo tiene un para qué. Cuenta que lo suyo es "un gran sistema de accesorios, en líneas netas y geométricas". Por ejemplo, un interior de cartera en tela estampada que se puede sacar y sirve como cubierta de una PC; también, va bien para meter en otras carteras (XL, claro) o bolsos. Una cartera-bandolera que se lleva en la mano con una manija que se extiende para colgar.
"Lo bueno es disponer de una cartera a la que se le pueda anexar o contenga el espacio necesario para la función que se requiera. Con accesorios para llaves, documentos, iPod, celular, tarjetas y monedas. Y no siempre tiene que ser grande, basta con que se pueda articular; con partes que se sumen. Este es nuestro fuerte. En breve, sumaremos, cinturones con igual disponibilidad; una suerte de riñoñera-billetera-monedero." Y siempre en cuero grabado, estampado en serigrafía, gamuza, gamuza picada y cuero con pelo, ahora con detalles a contratono de flúo sobre crudo. Promete añadir más color, como violeta, amarillo, bordó, turquesa.
Y la tendencia del gran tamaño es algo que sigue Mishal Katz. Distintas propuestas para el día, el fin de semana, para incluir una laptop, el gym y más. De estilo retro y con colores fuertes: violeta, verde, menta, blanco, negro y hasta fucsia. En general trabaja más telas que cueros y ahora agrega detalles de sisal y resina, que combina con bijou.
Más femeninas
"Para Carla Danelli, lo más importante es darse el gusto con un diseño exclusivo", dice Ivana Volaniuk, responsable de diseño de carteras de la marca. Nada clásico ni formal, propone modelos desestructurados, de líneas lánguidas, despojadas, con cueros suaves o maleables, como napas, croco, gastados, quebrados, pitones, charoles y algo de cuero con pelo y, una constante, cada vez más color. "Nos animamos a los subidos y brillantes, ideal para aquellas que quieren destacarse. Colorado, verde, naranja, amarillo, se adelantan a los metalizados que siguen. Agregamos pequeña marroquinería con propuestas de billeteras, portacosméticos, cinturones.
Una de las últimas en sumarse al diseño más personalizado es Valeria Smith con su firma Jackie Smith. Se destaca un cuidado mix de texturas, bien elegante. Cueros grabados con lona de algodón, víbora con yute, napa con lino, rafia con cuero y, a pleno, cueros grabados metalizados y acharolados, vistos en carteras-bolsos y sobres, que se repite en billeteras y monederos que forman conjunto con zapatos.
Otra de las que mete mano en las carteras, después de mucho pisar fuerte con sus zapatos, es Luz Príncipe. Sugiere modelos retro de carteras de fiesta, baguette o sobres, con pellizco, de raso muy bordado o con plisados. Bien románticas.
Por Delia Alicia Piña
Producción: Juana Muniz Barreto
Agradecemos al Jardín Japonés