Fue uno de los Mambrú. El grupo surgido del programa Popstars. Pero luego se decidió por la comedia musical. En Madrid, protagoniza Los Miserables y cantó para Plácido Domingo.
Se acuerdan de Gerónimo Rauch, uno de los integrantes de Mambrú, la banda que salió del reality Popstars? Bueno, hace tres años que vive en España, donde desde 2010 protagoniza el musical Los Miserables. Como si fuera poco, hace pocos meses lo invitaron a la gala homenaje que se hizo en honor de su ídolo, Plácido Domingo, y se dio el gusto de cantarle. De todo eso, via telefónica, Rauch habló con Clarín.
¿Cómo llegaste a un musical tan importante?
Es que mi primer contacto con el musical fue trabajando en Los Miserables, en Buenos Aires, en el año 2000. Ahí me enamoré del género y de la obra. En abril del 2010 hicieron audiciones para la producción en Madrid: siempre quise hacer este papel y, aunque lo tenia un poco difícil por mi edad, me preparé mucho para convencerlos. Fue un camino duro, porque me tomaron 6 pruebas con 4 meses de diferencia, pero finalmente y gracias a Dios, me dieron el papel de Jean Valjean. Todo esto supervisado por el mismísimo Cameron Mackintosh. La última palabra. Lo mejor de todo es que coincidió con el Concierto del 25 Aniversario de Los Miserables en Londres y fui invitado a participar del Concierto el 3 de octubre en el O2 Arena. Estar ahí y cantar en el mismo escenario que Colm Wilkinson, Lea Salonga o Michael Ball fue magnífico.
¿Por qué te fuiste a España?
Todo comenzó hace 3 años y medio, con un llamado desde España preguntando si quería presentarme a una audición para Jesucristo Superstar. Ellos estaban necesitando a alguien que interprete a Jesús, ya que el que tenían había renunciado y yo ya había hecho ese personaje en una producción argentina. Ellos vieron mi video en Youtube gracias a un gran amigo, Zenón Recalde, que estaba interpretando el papel del apóstol Pedro. En esa época yo no estaba pasando por un buen momento laboral, aunque tenía muchos proyectos y me habían seleccionado para hacer Rent, no dudé a la hora de tomar la decisión. Me subí a un avión, audicioné y a la semana ya me había mudado. Todo fue muy rápido, a menos de un mes del primer llamado ya estaba estrenando como Jesús en Madrid.
Te nominaron un par de veces como mejor actor, de reparto y protagónico, para los Premios del Teatro Musical español. ¿Sentís que te ganaste un público allá?
Lo que más me sorprendió fue la forma en que mis compañeros me recibieron. Eso es lo que tiene Madrid: es de todos y te hacen sentir parte. Con el tiempo me nominaron como mejor actor protagónico por Jesucristo Superstar y como mejor actor de reparto por Chicago el musical, pero no los gané. Quizás se cumple el refrán de “la tercera es la vencida”, veremos qué pasa este año.
¿Qué recuerdo tenés de cuando llegaste solo a instalarte?
Llegar a un país donde nadie te conoce es raro y más si es para reemplazar a un rol protagónico. Mis primeros días fueron a todo ritmo, tenía que aprender el rol lo antes posible. Enseguida me fui haciendo de un grupo de amigos y ellos se encargaron de hacerme sentir como en casa, me acompañaron y me llevaron a conocer Madrid. En ese grupo de amigos estaba Alexia, una bellísima mujer y mucho más bella persona, con quien estoy felizmente casado desde septiembre del año pasado. ¿Qué más puedo pedir?
Entonces ya no tendrás demasiado apuro en la vuelta…
Tengo comprometido el 2011 con Los Miserables. Al mismo tiempo, junto con tres cantantes más, estamos armando un espectáculo, Poker de voces, y lo vamos a estrenar el 25 de abril en el Teatro Calderón de Madrid.
¿Cómo fue que te convocaron para la gala que se hizo hace poco en honor a Plácido Domingo?
Fui invitado, junto a Daniel Diges, a cantar en su homenaje cuando cumplió 70 años en Madrid. La AIE (Artistas Interpretes o Ejecutantes) me convocó porque Plácido Domingo fue el productor de Los Miserables hace 18 años en Madrid. Cuando me llegó la noticia fue una mezcla de alegría, miedo, respeto, admiración. ¿Cómo se puede cantar delante de quien tiene el récord de mayor cantidad de roles en la opera? Hacia tiempo que no me ponía tan nervioso.
¿Eras fan de él o de la ópera?
Estudio ópera y venía escuchando el repertorio de Plácido. Nos dijo que se había emocionado mucho con la interpretación y en ese momento no sabía si creerle. ¿Cómo se puede sorprender al más grande? Sin embargo, a los tres días llamó a la productora para pedir entradas para que su familia pudiera ver el espectáculo.
¿Te seguís viendo con los chicos de Mambrú?
No tanto ultimamente, aunque por suerte a través de Facebook, msn y demás puedo seguir sus pasos y saber de sus vidas. Mambrú fue una experiencia, un largo viaje de egresados.