Fiesta Acapulco: espíritu de playeros urbanos en el reinado de las ojotas
Esta vez el tema fue el carnaval, con piletas pelopincho, reposeras, cumbia, grandes y chicos.
Cumbia, música brasileña, mangueras, hamacas paraguayas, piletas pelopincho y personas en malla son parte de una típica fiesta veraniega. Pero desde hace dos años que el espíritu playero y burlón se instala en la Ciudad de la mano de las Fiestas Acapulco, cuya última edición fue en Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131) el domingo, en un especial de Carnaval que duró desde las cuatro de la tarde hasta las once de la noche.
Los tres organizadores, predicadores de “el que se moja no se enoja”, Andrés Schteingart (conocido como su alter ego musical El Remolón), Daniel Ojeda y Hernán Hana, cuentan que comenzaron organizando fiestas entre amigos, proponiendo un tema distinto en cada edición. “Hicimos la Acapulco Tornado, donde venía gente disfrazada de árbol o con ventiladores ”, cuenta Daniel, sin inmutarse.
Ya van por la fiesta número once: empezaron con ochenta personas y ahora llegan a más de doscientas, con una convocatoria que sigue en aumento. El público fue mutando según el horario de las fiestas, que antes se realizaban en la madrugada y ahora van desde la tarde hasta la medianoche: arrancan cuando todavía es de día, lo que la transformó en una fiesta apta para todo público , y permite que muchos de los que asisten traigan a sus hijos que también aprovechan la pileta, las mangueras y las pistolas de agua .
“Acá las personas no vienen en pose como en un boliche o cualquier fiesta, llegan en ojotas, en bikini, malla y short, porque saben que se van a mojar y está todo bien”, explica Hernán. Y eso se nota: en el reinado de la ojota y la informalidad, casi ninguna chica tiene tacos y los chicos van en bermudas. Algunos pocos se animaron a cumplir con la consigna de esta edición: quienes fueran con máscara de Toro, plumas de pavo real o lentejuelas, tenían un dos por uno en la entrada. Para los más descarados, vestidos de “garoto acariocado con diente de oro”, reina de gualeguaychú o de “palmera de la cabeza a los pies”, el ingreso pasaba a ser gratis.
El domingo, además de contar con la musicalización de Le Freak Selector, Un Mono Azul, DJ Mascarpone y las presentaciones en vivo de las bandas Dead Menems y Trasvorder, también participaron los bailarines y músicos de la murga Los Calaveras de Constitución, que desplegaron toda su energía en sus trajes blancos y negros con gigantes lunas, soles y por supuesto, calaveras.
“Lo más importante es la onda de la gente”, dice Daniel, mientras algunos chapotean y gritan la declaración de guerra de agua , y otros contemplan calmados en las reposeras. “Aunque la temática cambie y un día propongamos vestirse de árboles o llenarse de plumas y brillos, lo que no cambia es la buena vibra”.