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Lujo en azul
El jeans evoluciona hacia el mercado más exclusivo. Lo último de lo último.
Insustituible, el jeans es más consumido que la Coca-Cola. Se producen unos 3000 millones de metros de denim al año en el mundo. Sin restricciones, es usado por una amplia mayoría, sin que cuente el sexo, la edad o el nivel social. Nadie intenta desprenderse de ellos, aunque el buen gusto o el presupuesto exijan más. Por eso hace unos años comenzaron a instalarse en el segmento exclusivo y con la ayuda de los avances tecnológicos surgieron versiones de luxe, ediciones limitadas, de los mejores cortes, materia prima, procesos de lavado y customizaciones que elevan su cotización a cientos de dólares.
Armani, que ya cumplió 25 años en el desarrollo de su colección denim, supo definir la esencia de esta prenda: "Los jeans representan la libertad, y en la moda son sinónimo de democracia. Pueden ser sexy, cómodos, dinámicos y elegantes. Para Armani Jeans me inspiro siempre en los jóvenes, que tienen un espíritu independiente".
Ya con versiones no tan democráticas como en otras épocas, las celebrities los tienen siempre a mano. Basta ver a la heredera del imperio hotelero, Paris Hilton, que los lleva siempre con botas texanas o taco aguja. O la versión lujo extremo de los reyes del hip hop, que hacen bañar los bolsillos en oro o los decoran con diamantes de verdad. Cada uno con su estilo, se suman a la lista de usuarios Madonna, Sharon Stone, Sarah Jessica Parker, que supo ser imagen de campaña para reposicionar la firma Gap en un vano intento, en un mercado cada vez más competitivo.
Los grandes de la moda también le dedican una colección cada temporada. Desde hace más de dos décadas, los tiene Armani, Gucci, Dior, Cavalli, Dolce & Gabbana y más. Y eso no es todo. El jean conquistó París. A principios de este mes se inauguró Denim by Première Vision, el primer salón textil dedicado exclusivamente a este género. De allí surgió el último grito, lo que vendrá: estilo vintage, el ganador. "Los cortes están inspirados en los primeros vaqueros, y los pantalones evocan las prendas viejas, para lo cual son lavados, teñidos, raspados, agujereados, zurcidos", informó la agencia AFP.
Para volver a los orígenes se buscará el efecto envejecido, con una tecnología nada vintage. "Venimos de varios años clean, de vaqueros limpios y lisos. Ahora se vuelve a ensuciarlos, trabajarlos, romperlos, plegarlos", dijeron desde la firma española Textil Santandería. ¿Las innovaciones? Nuevos colores y texturas por los recubrimientos, tratamientos con resinas o poliuretano. También, aspecto oxidado por la acción de la humedad. Y lo más novedoso: la propuesta de los franceses Marithé y François Girbaud, que abandonan el lavado para adoptar la tecnología láser, para desteñido, plegado de la tela o arrugas permanentes.
De alma
Sobre cómo usar las prendas y ver lo más trendy, hay que ir a las fuentes. Las jeaneras de alma o de cuna como Levi s, y las que tienen mucho peso en el mercado internacional como 7 for All Mankind, y las italianas Diesel y Miss Sixty, tienen la última palabra.
Desde el departamento de producto de Levi s Argentina cuentan que para su línea premium, además de seleccionar los mejores tejidos importados de Estados Unidos, Italia y Turquía, se destacan los lavados vintage, que se logran mediante un trabajo de lavandería manual, que hacen que todas las piezas sean diferentes. Y, además, efecto 3 D, que otorga volumen y fijación a las arrugas en lugares estratégicos. Su línea Super Premium, que se consigue sólo en el Icon Store Circle R de Palermo, tienta con la línea Eco (de algodón orgánico); la Red Wire, desarrollada en conjunto con Apple, y la Collectibles, que se basa en diferentes momentos de la historia de la marca. La línea premium va de los 200 a los 300 pesos, y los Super Premium, que son premium importados, rondan entre los 300 y los 900 pesos.
"Alta calidad, sofisticación, detalles de lujo, buen calce y mucha creatividad hacen un mix perfecto para un producto premium", dice Gustavo Kurvan, de Miss Sixty, una marca que realiza ediciones limitadas de 300 prendas con minicolecciones temáticas cada dos meses. ¿Lo out para la firma? "Seguir la moda." De ahí, sus diseños originales y la búsqueda de lo atrevido con un toque de ironía.
Tommy Hilfiger también está en carrera. Este año inauguró Hilfiger Jeans en Paseo Alcorta, donde se encuentra lo mejor de su denim. Por ejemplo, su colección Blue Denim Matrix; "están desarrollados con el mejor jean japonés que existe, y realizados completamente en Italia". Llevarlos cuesta desde 600 pesos en adelante.
Por Gabriela Cicero
Nacionales premium
Las marcas nacionales también apuestan a un producto diferenciado. El nuestro es un fuerte mercado jeanero por excelencia. Y experimentadas en el género, las argentinas saben usarlo como nadie. Un especialista del mercado local, José Luis Otiñano, dueño de Oxdans Jeansculture, lo confirma: "En 2006 se empezó a ver en Europa cómo las mujeres combinaban el jeans con un saco tweed; eso no es nada nuevo por acá. La argentina lo hace desde siempre. Es adicta al jeans y sabe usarlo como prenda funcional. Baja los decibeles de las texturas, baja a tierra el overdress. Si se lo pone con una camisa de organza y zapatos dorados puede ir tanto a un cóctel como al cine. Sabe que no va a estar mal".
En la Argentina no todo lo que brilla es oro. Y no todo lo que brilla es un jeans de lujo. Las tendencias indican que la prenda especial ya no resplandece como hace un par de años. Jessica Trosman, con el relanzamiento de su línea jeanera trosmanjeans apuesta a un diseño bien clean . "Estoy haciendo un producto premium, elaborado con géneros italianos. Es increíble la diferencia. Son más elastizados, se amoldan al cuerpo porque tienen más Lycra. Y quiero que salgan a competir al exterior. Tienen una tipografía propia. Son rectos, con tiro ni muy bajo ni muy alto. Y eso sí, el chupín ya fue", asegura la diseñadora. ¿En qué se destaca su jeans? Simple: "Hace buena cola". Y, según sus números, eso tiene su precio: entre 350 y 450 pesos.
Una marca de corte más comercial, como Akiabara, también decidió ingresar en el segmento diferenciado. Acaba de lanzar su línea Premium de jeans. ¿Sus características? "El calce. Están confeccionados con tela italiana, que se amolda al cuerpo. Hay modelos oxford de cintura alta y botamanga ancha, y el skinny (bien ajustado), que no puede faltar esta temporada", sintetiza Victoria Fitz-Simon, vocera.
Kosiuko también tiene sus ediciones limitadas. "Hay jeans con procesos manuales que requieren varios meses de desarrollo", explica Cynthia Kern, al frente de la firma. Las tendencias: colores oscuros, con leves cepillados, tonos que viran hacia el turquesa, cortes de tiro medio y alto, y una convivencia de chupines y piernas anchas con los clásicos. Su valor: entre 350 y 500 pesos.
Otiñano, de Oxdans, que también se inclina por el diseño limpio en un básico de cinco bolsillos con telas híper premium, considera que para que algo sea catalogado edición limitada las partidas deben ser eso: limitadas, no de a miles. "Corto de 48 a 60 pantalones, mientras que otros lo hacen de 5000 a 10000." Propone chupines, baggys, rectos, oxford, anchos, de tiro medio y algo. Los cintos, que tampoco se repiten, complementan los pantalones con ese look 70 de la etiqueta. Sus jeans rondan entre 235 y 250 pesos.
Llevar el denim a otro nivel es tarea de Jeans Makers. Teresa Castagnino, fundadora de la marca, explica cómo: "Nosotros trabajamos la pieza única. El que viene puede diseñar su jeans. Luego, están las ediciones superlimitadas, con el acabado a mano, lo que hace que no haya dos iguales. Jeans Makers propone los metálicos como tendencia; los dorados, los plateados, los cobres y la mezcla de todos hacen que el brillo sea hoy punta. El corte alto es elegante. Los lavados oscuros son también signo de modernidad".
Y ante un mercado jeanero tan importante, la lista de marcas no termina. Está Armani Jeans en la avenida Alvear o Armani Exchange en Paseo Alcorta; María Vazquez, Jazmín Chebar, Ona Saez, Ayres, Etiqueta Negra, Ricky Sarkany, Cook y Wanama. Hasta Giesso, que siendo un clásico de sastrería incursiona en jeans. Y también hay entre los diseños de Pablo Ramírez.
Ante tanta oferta de cortes, lavados y modelos, nadie puede negar que el jeans es para todos. Pero eso sí, hay diseños para cortarse solo.
Fuente
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